La primera ciudad en la Antártida
La primera ciudad en la Antártida
La primera ciudad en la Antártida
La primera ciudad en la Antártida
La primera ciudad en la Antártida
La primera ciudad en la Antártida
La primera ciudad en la Antártida
La primera ciudad en la Antártida
La primera ciudad en la Antártida
La primera ciudad en la Antártida
La primera ciudad en la Antártida
La primera ciudad en la Antártida
La primera ciudad en la Antártida
La primera ciudad en la Antártida
La primera ciudad en la Antártida
La primera ciudad en la Antártida
La primera ciudad en la Antártida
La primera ciudad en la Antártida
La primera ciudad en la Antártida
La primera ciudad en la Antártida
La primera ciudad en la Antártida
La primera ciudad en la Antártida
La primera ciudad en la Antártida
La primera ciudad en la Antártida
La primera ciudad en la Antártida
La primera ciudad en la Antártida
La primera ciudad en la Antártida
La primera ciudad en la Antártida
La primera ciudad en la Antártida
La primera ciudad en la Antártida
La primera ciudad en la Antártida

La primera ciudad en la Antártida

  • Año: 1980-83
  • Ubicación: Península Antártica
  • Programa: Ciudad
  • Estado: No construido
  • Imágenes en archivo: 53
A principios de 1980 Amancio Williams fue consultado por las autoridades argentinas a fin de iniciar un estudio para construir la primera ciudad en la Antártida.

Se propuso una ciudad cerrada que reúne las mismas condiciones generales del planteo de una ciudad moderna: desarrollo lineal, arquitectura espacial, suelo libre, integración y no yuxtaposición de edificios.

La ciudad se ubica en la Península Antártica donde se vincula mediante helicópteros con bases como Marambio. Ofrece a su población posibilidades culturales además de un permanente contacto con el resto del mundo a través de la renovación continua de su población transitoria.

Se estima la población permanente en la mitad de la población que puede albergar la ciudad. Ella está formada en gran parte por matrimonios jóvenes con hijos pequeños para quienes se estudió un nuevo tipo de departamento adaptable a diversas necesidades. El resto de la población, de carácter transitorio, está formada por turistas y participantes de convenciones. Ella dispone de un gran hotel. La ciudad contiene todos los servicios sociales necesarios. La circulación interna está asegurada en forma peatonal y simultáneamente por pequeños vehículos eléctricos para trasladar personas, equipajes y carga. También se realiza un traslado vertical en montacargas.

La comunicación con el exterior se logra a través de zonas de amortiguamiento de temperatura y viento por un sistema de puertas deslizantes que permiten la entrada y salida de vehículos oruga. Además, hay zonas de iguales características para helicópteros, movimiento de pasajeros y cargas.

La forma de la ciudad asegura su protección contra los vientos y la nieve. Esta última, poco abundante debido a falta de humedad en la atmósfera antártica, al depositarse en los grandes planos horizontales de la cubierta metálica es barrida por el viento, pues no se adhiere a causa de la mayor temperatura graduable de aquéllos.

La ciudad tiene un clima propio obtenido por la energía eléctrica que producen los continuos vientos del lugar. No está asentada directamente sobre el suelo antártico –por lo general de congelamiento permanente (permo frost)– sino separado por una capa de agua potable de 2,40 de profundidad que se mantiene en una temperatura entre 10º y 12ºC por recirculación, previamente calentada y ozonizada. El agua limpia cumple así dos funciones: la primera, como colchón aislante de las bajas temperaturas del suelo; la segunda, como gran reserva de agua, dada la dificultad de derretir el hielo durante el invierno.

La construcción está prevista en gran parte en materiales livianos e inoxidables. La estructura está formada por piezas pequeñas, fáciles de transportar y ensambladas por secciones. Estas son fabricadas en centros industriales continentales y luego montadas en el lugar. El hormigón del subsuelo se construye sobre la capa de permo frost con encofrados eléctricos que la mantienen en temperaturas posibles para su fragüe inicial.

Amancio Williams resolvió donar a Argentina y Chile el estudio completo realizado para esta ciudad.

La primera ciudad en la Antártida. 1980-83
Estudio a iniciativa del Comando Antártico del Ejército Argentino
Asesoramiento de torre Leonhardt und Andrä
Ver todas la imagenes